
Dr. Enrique Fernández Enríquez
– Periodo rectoral: 1973 – 1976
El doctor Enrique Fernández Enríquez, una de las figuras cruciales para la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), tanto en su fundación como en su desarrollo, nació en Arequipa, el 3 de agosto de 1922. Estudió durante toda su etapa escolar en su ciudad natal, pero viajó a Lima para estudiar Medicina en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). En 1948, se recibió de bachiller en Medicina y, al año siguiente, de médico cirujano.
Comenzó su carrera docente mientras aún era estudiante en San Marcos, y se desempeñó como ayudante y, luego, jefe de prácticas de la cátedra de Anatomía y Fisiología Humana de la Facultad de Ciencias de la UNMSM. Posteriormente, fue ayudante de prácticas de la cátedra de Fisiología Humana de San Fernando, de 1944 a 1947, y jefe de clínica de la cátedra de Neuropatología, de 1948 a 1949.
Luego de graduarse, viajó, en 1950 y gracias al doctor Carlos Monge Medrano, a los Laboratorios Sandoz de Basilea, en Suiza, para investigar sobre fisiología y farmacología cardiovascular, y sobre el sistema nervioso vegetativo, y, aunque inicialmente se propuso a quedarse por cinco meses, su estadía se prolongó hasta 1954.
Al regresar a Perú, en 1955, se graduó de doctor en Medicina, trabajó en el Hospital Obrero de Lima y, en 1957, fue nombrado profesor auxiliar a dedicación exclusiva en el Departamento de Fisiología de San Fernando. Un año después, recibió la beca de la Rockefeller Foundation para participar en estudios de organización y docencia en el Departamento de Fisiología de la Universidad de Buffalo, en Nueva York. Esta experiencia le permitió organizar luego muchos departamentos de Fisiología en nuestro país y escribir manuales de Neuroanatomía y de laboratorio de Fisiología que sirvieron tanto en San Fernando como en otras universidades nacionales.
Con la salida de los docentes de San Fernando, en 1961, el doctor Fernández se convirtió en uno de los fundadores de la que, años después, se denominaría Universidad Peruana Cayetano Heredia; un acto de valentía al ser un docente con dedicación exclusiva de San Marcos. El doctor Fernández fue el segundo secretario general de la universidad, luego de la muerte del doctor Ernesto Ego Aguirre; además, participó en la comisión organizadora y estuvo a cargo de la fundación de la posterior Facultad de Ciencias y Humanidades, de la cual fue el segundo decano. En esta etapa, su vínculo con la historia de la UPCH se fortaleció, participando como coautor del documento Planteamientos fundamentales de la renovación universitaria (1967) y miembro del primer comité editorial de la revista Acta Herediana, donde publicó un artículo titulado “Historia de un reto” (1969) y perteneció al primer comité editorial.
Tras la renuncia del doctor Monge Cassinelli al rectorado, el doctor Fernández Enríquez asumió el cargo de rector interino en el periodo 1973-1976, en una época política, social y económicamente difícil para el país, durante el gobierno de Velasco Alvarado. Años después, cuando le preguntaron por sus logros en su rectorado, respondió: “No, yo no tuve ningún logro. La única cosa que tuve fue tratar de mantener viva la universidad durante el régimen militar” (Risco, 2006).
Entre sus innovaciones más importantes para la UPCH, podemos encontrar la incorporación del examen de ingreso y la implementación del laboratorio de Fisiología. Entre sus reconocimientos más destacados mencionamos su elección como miembro asociado de la Academia Nacional de Medicina (1965), asimismo recibió las Palmas Magisteriales en el Grado de Amauta (1994) y la Medalla al Mérito del Colegio Médico del Perú y la condecoración en Grado de Gran Oficial de la UPCH.
El doctor Enrique Fernández falleció en Lima el 20 de junio de 2002. Su fama como bibliófilo y sus aportes en la Fisiología e historia de la UPCH, y, específicamente, la biblioteca de la universidad fueron significativos.
-Referencias-
Alberto Cazorla. (2002). Enrique Fernández Enríquez (1922-2002). Acta Herediana, 32(abril-setiembre).
Graciela Risco. (2006). Elogio al académico Dr. Víctor Enrique Fernández Enríquez. Anales de la Academia Nacional de Medicina.













